Comprendiendo el comportamiento pasivo-agresivo

Por nuestra experiencia, sabemos que todos reaccionamos de manera instintiva a lo que interpretamos como amenazas: con la lucha, la huida, la inmovilidad, el acercamiento, etc. Este es un mecanismo positivo; un sistema protector que nos asegura la supervivencia ante esas situaciones.

Pese a que el propósito del sistema protector es positivo, buscando la preservación de nuestro ser, de nuestra auto imagen y del concepto que tenemos de nosotros mismos, se produce a veces la situación en que algunas personas,  aunque pueden usar la razón y planificar sus respuestas, a veces quedan atrapadas en esas pautas automáticas de comportamientos de auto protección que limitan su vida y se ponen en el camino de las relaciones saludables y satisfactorias, afectando los procesos y resultados de los equipos de trabajo en los que se encuentran.  No son pocas las veces en que el desempeño de un equipo de trabajo se ve empobrecido por comportamientos auto protectores.

El comportamiento auto protector es muchas veces la única forma que una persona tiene para sentir que tiene algún poder o control sobre lo que ocurre.  Una de esas maneras es no hacer o decir nada cuando los demás necesitan que hagamos o digamos.  Hay un gran poder en no hacer algo que los demás necesitan que hagamos.

Este comportamiento es llamado pasivo-agresivo y deja al receptor con una emoción de desamparo, frustración o rabia, mientras que el que tiene el comportamiento pasivo-agresivo se siente en control aunque no resuelva nada.

Hay estrategias que los líderes pueden usar para abordar a empleados que muestren un comportamiento pasivo – agresivo,  pero los mismos líderes  no están, por supuesto, exentos de mostrar esta actitud.

Los líderes son percibidos como poseedores de poder y / o de autoridad, pero mientras están en una posición de poder no siempre se sienten en control o saben qué hacer acerca de temas interpersonales en el trabajo, lo que les hace sentir amenazados o les genera ansiedad.  En esos casos pueden recurrir a comportamientos autoprotectores pasivo – agresivos que pueden tener un alto costo para el equipo de trabajo y la organización en su conjunto.

 

Con el sustento de la Sociología Clínica, analizamos la dimensión social de organizaciones, equipos y proyectos, contribuyendo a tomar decisiones sustentables a través de nuestros servicios de wellness, desarrollo de equipos y evaluación de impacto social.

Nuestros objetivos son colaborar en el análisis de los problemas, dar apoyo en situaciones conflictivas, dejar capacidades instaladas y producir el cambio actitudinal necesario.

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