¿Sólo cuatro meses para preparar un equipo de trabajo efectivo?

¿Si dispusiéramos sólo de cuatro meses, lograríamos tener un equipo de trabajo efectivo? ¿Y si ese equipo tuviera que mostrar su efectividad en condiciones de aislamiento?
¿Misión imposible? Parece que para algunos no.
El área de Ciencias de la Atmósfera del Instituto Antártico Argentino tiene cuatro laboratorios en la Antártida en los cuales se distribuyen personas que pasan allí un año, renovándose la dotación cada verano.  La tarea que tienen que realizar es atender el  instrumental de medición (parámetros físicos como Ozono, efecto invernadero, magnetismo terrestre, etc.) y hacer el mantenimiento general de las instalaciones que ellos mismos usan.
Lo interesante es que el objetivo del trabajo de la persona cuya responsabilidad es la capacitación de las nuevas dotaciones cada año – que realiza esta tarea desde hace más de 10 años y que aprendió en el terreno -, excede a esta altura el objetivo de lograr que el personal de los laboratorios suministre datos científicos fieles para que la comunidad científica de todo el mundo pueda trabajar con ellos.  El equipo de trabajo que lidera se ha propuesto la preparación de los invernantes para que disfruten de su trabajo y se sientan seguros y apoyados durante todo el año.  Esto implica capacitar en competencias vinculares para convivir con un grupo reducido que incluye a personas ajenas al laboratorio en un entorno de aislamiento.  Es decir, capacitación técnica, normas de convivencia y normas de seguridad para trabajar en un ambiente físico hostil.  Y todo en cuatro meses!
Como esto no ocurrió siempre, tienen la posibilidad de observar la diferencia entre equipos que recibieron esta preparación y los que no. ¿En qué? En un mayor compromiso con el trabajo, excelencia en la producción, ausencia de demoras y generación espontánea de proyectos nuevos por parte de los invernantes en los que recibieron esta capacitación.  No dejan de señalar que para ellos el resultado más valioso es la gratitud de muchas personas que han pasado por el área a lo largo de los años por lo que significó esta preparación en su trabajo y para sobrellevar socialmente su año allí.
Saben que dependen de los teléfonos e Internet en las bases antárticas para estar al tanto de los problemas que surgen y asistir al personal en la mejor solución posible, como lo hacen.  Saben también que lo ideal sería poder ingresar a la base durante el año y convivir con la gente unos días, lo que es imposible en algunas bases.  Y lo que definitivamente saben y comparten con nosotros es que la herramienta más poderosa que tienen para lograr resultados en escasos cuatro meses es la comunicación.  Comunicación que permite generar lazos de confianza, que ayuda a establecer pautas de trabajo, acordar objetivos claros, discutir obligaciones y derechos y que con una frecuencia pautada y con mucha participación permite la generación de ideas y la búsqueda de soluciones para los equipos de trabajo.
Si nos proponemos, en febrero podríamos llegar a lo mismo. Aquello es la Antártida.

Viviana Arbelo

Con el sustento de la Sociología Clínica, analizamos la dimensión social de organizaciones, equipos y proyectos, contribuyendo a tomar decisiones sustentables a través de nuestros servicios de wellness, desarrollo de equipos y evaluación de impacto social.

Nuestros objetivos son colaborar en el análisis de los problemas, dar apoyo en situaciones conflictivas, dejar capacidades instaladas y producir el cambio actitudinal necesario.

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