Felicitaciones, mujeres!

Hoy es el día internacional de la mujer.

Según sea el estado de ánimo en que esté, me parece buenísimo que exista este día porque representa y expresa todos los esfuerzos que se hacen en el mundo actualmente a favor de la equidad de género, o me da bronca que en lo que se refiere a equidad de género, estemos tan lejos de un nivel aceptable. Tanto falta todavía que Barack Obama firmó el 29 de enero su primera ley que trata sobre igualdad de salarios y facilita los reclamos de los trabajadores, hombres o mujeres que se consideren discriminados por sexo o raza. La ley de Pago Justo lleva el nombre de Lilly Ledbetter, en honor a la mujer que abrió un proceso judicial en 1998 en Alabama después de descubrir que desde 1979 había recibido un sueldo inferior al de sus compañeros de trabajo varones en la fábrica Goodyear Tire & Rubber Co.

Nunca está de más aclarar que cuando se habla de género, no se está refiriendo a las características biológicas de sexo sino a las características de diferentes sociedades asocian a lo femenino y a lo masculino y que tienen que ver con patrones de conducta y de comportamiento (las nenas de rosa, los varones de celeste; en algunos ámbitos, las mujeres en la casa, los varones en el trabajo; en otros, características para nuestro modo de pensar, inconcebibles, que dan lugar a comportamientos aberrantes).

Es interesante recordar que esas diferencias de género, que llegan a ser abismos en algunas culturas, aparecen con el patriarcado, orden social que NO existe desde los comienzos de la humanidad. Por el contrario, como dice Riane Eisler en el Cáliz y la Espada (maravilloso libro), “la historia de la humanidad antes del patriarcado no es una historia centrada en la competencia, la lucha o la agresión, sino en la solidaridad, en la que la competencia, la lucha o la agresión eran sólo episodios en el convivir, no un modo de vida.” Recomendamos la lectura de este libro, Editorial Cuatro Vientos, que no es nuevo, pero es de lectura inevitable para quien le interesa el tema.

Lo masculino y lo femenino están empezando a convivir en base a la dignidad, el respeto por sí mismo y por el otro, no desde la dominación y la obediencia. Eso parecen mostrar muchos cambios sociales que apuntan a un modelo solidario. Todavía insuficientes, es verdad, pero, no sentimos que el modelo de la dominación está agotado?


Viviana Arbelo

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