Enemigo número 1 de equipos de trabajo. Parte II.

Seguimos con la segunda parte del artículo de Pablo Magni sobre la importancia de poner el foco para materializar el resultado que deseamos.  Su importancia para los equipos de trabajo? Toda.

Humanamente hemos aceptado las condiciones de pesar, tristeza, depresión como inherentes a la condición del individuo.  Es más, cuando esto sucede, tendemos a analizarlo a tal punto que queremos encontrarle su explicación.  Y al hacerlo, no nos damos cuenta de que, por el contrario, estamos colaborando firmemente a su crecimiento. Porque nos estamos concentrando en un pensamiento nocivo.  La combinación de ambos, concentración y nocividad, hace que enraice en nosotros.

La ley de crecimiento es firme y concreta para todas las cosas.  Tanto en el mundo de la naturaleza como en el mental.  En el plano mental, si el pensamiento es permanente y sólido, si la acción es firme y precisa, la visión inevitablemente se materializará.  Es la razón por la que tantas empresas nacen del sueño de un pensador que en su persistencia obtuvo el producto de su recto pensar. También es la razón del fracaso de tantas otras, donde la visión de su creador no fue lo suficientemente clara ni precisa.

Tenemos el poder de crear el modo en que nos queremos sentir a nivel consciente. El pensamiento es creativo. Y esto no significa sólo algunos pensamientos.  Significa todos.  Somos lo que decidimos ser, por lo tanto somos lo que decidimos pensar.  El hombre es porque piensa.  El miedo es tan sólo un sentimiento nocivo que hemos aceptado como de utilidad a nivel consciente y aceptado subconscientemente.

El sólo reconocer una sensación de insatisfacción, debe obligarnos a imponernos un sentimiento exactamente en contrario, para así impedir aceptarlo.  Solamente de esta manera, por contraposición, un sentimiento reemplaza al otro.  No nos olvidemos que hasta la ciencia ha comprobado que dos cosas no pueden existir en un mismo lugar al mismo tiempo.

Todo pensamiento primero lo hacemos habitual, luego lo automatizamos y finalmente se hace subconsciente. Allí ha ocupado un espacio.  Acepta la orden del consciente como veraz. Por lo tanto, por reiterativo y repetitivo, cualquier idea se hace carne.  Ahora es sustancia y se ha materializado.  La persistente concentración en un objeto hace que éste se materialice. Debemos concentrarnos en el qué y tan sólo en él. Como cuando mantenemos una lupa atravesada por el sol durante un tiempo prolongado sobre algún elemento.  No pasa mucho tiempo hasta que levante temperatura.  Por el contrario, si vamos moviendo la lupa erráticamente de un lugar a otro, no lograremos el objetivo trazado.  Es este uno de los aspectos en donde los equipos de trabajo deben hacerse expertos si quieren alcanzar el nivel de equipos de alto desempeño.

Viviana Arbelo

Con el sustento de la Sociología Clínica, analizamos la dimensión social de organizaciones, equipos y proyectos, contribuyendo a tomar decisiones sustentables a través de nuestros servicios de wellness, desarrollo de equipos y evaluación de impacto social.

Nuestros objetivos son colaborar en el análisis de los problemas, dar apoyo en situaciones conflictivas, dejar capacidades instaladas y producir el cambio actitudinal necesario.

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