Equipos islas

Todos vimos alguna vez el fenómeno psicológico que ocurre cuando se separa un grupo de gente de otro: surge casi invariablemente algún tipo de sentimiento negativo entre ambos grupos.

Una manifestación suave de estos sentimientos negativos puede ser la desconfianza o la sensación de que el otro grupo no es tan bueno o no está trabajando tanto como el propio. Más de una vez vimos expresiones extremas de este fenómeno como el prejuicio y el racismo.

En el ámbito laboral, esto produce el efecto “equipos islas”. Estos son equipos que dentro de sus límites trabajan bien, apareciendo las dificultades en la relación entre distintos equipos.
Los equipos islas surgen de elementos que separan a un grupo de otro que podemos llamar fronteras o marcadores. Fronteras son elementos en el ambiente: localización geográfica, oficinas separadas, divisiones internas como mamparas o muebles divisorios, lados opuestos en una mesa de reuniones. Los marcadores son cosas asociadas con los individuos que los distinguen entre sí: vestimenta (trajes u overoles), títulos (managers o staff), acento o lenguaje, banda salarial.

Estos equipos islas pueden ser un problema serio cuando coinciden varias fronteras y marcadores, como por ejemplo, cuando los managers están en sus propias oficinas y el staff en el área abierta. En la industria farmacéutica, los APMs o vendedores que no tienen una ubicación física dentro de la empresa con el staff de marketing, que sí lo tiene, sumado al juicio de los primeros de que si el staff de marketing no pasó por la fuerza de venta no tienen una capacidad para crear tácticas y estrategias para la visita médica.

Más allá de que encontramos varios ejemplos de equipos islas con los cuales las organizaciones parecen convivir, a la hora de encarar un proyecto que requiere de la participación de miembros de distintos equipos, pueden inhibir la cooperación entre individuos y llevar el proyecto al fracaso, pese a la inversión en Project Management que realice la organización.

Algunas acciones simples pueden llegar a mitigar el efecto: remover muebles o mampara; localizar a todos los involucrados en el proyecto en el mismo lugar físico; remover marcadores como símbolos de estatus del Management, logos u otras señales identificatorias de los equipos; construir relaciones individuales a través de actividades de team building, eventos sociales, visitas o intercambios para conocer la especificidad del trabajo de cada uno; y fundamentalmente, educar a los miembros del equipo de proyecto sobre este efecto y el valor de la contribución de todos los involucrados.

Demasiadas veces vemos que los equipos islas con considerados parte de “la realidad” de las empresas. Juicios como “siempre fue así”, “esto nunca va a cambiar”, etc, hacen difícil accionar para que esto cambie. Pasa en tu empresa?

Viviana Arbelo

Con el sustento de la Sociología Clínica, analizamos la dimensión social de organizaciones, equipos y proyectos, contribuyendo a tomar decisiones sustentables a través de nuestros servicios de wellness, desarrollo de equipos y evaluación de impacto social.

Nuestros objetivos son colaborar en el análisis de los problemas, dar apoyo en situaciones conflictivas, dejar capacidades instaladas y producir el cambio actitudinal necesario.

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