Las creencias en el liderazgo

El desarrollo personal de un líder será la clave para avanzar en el liderazgo de otros y hacer posible el desarrollo de un proyecto, la existencia de un equipo de trabajo efectivo y la sostenibilidad de acciones orientadas a al logro de ambos.

Si pensáramos nuestro rumbo estratégico personal, utilizando los conceptos de base, meta, instrumento y dirección, tal como lo podemos hacer con cualquier proceso de cambio, podríamos ver con más claridad que el liderazgo personal es el sustento del liderazgo de otros.

Utilizamos los conceptos de Base y de Meta para cimentar nuestro liderazgo personal, entendido como la habilidad para comprender y dirigir nuestro medio ambiente interno – nuestros modelos mentales, emociones, metas y motivaciones –.

Continuando el razonamiento planteado en un post anterior , sigamos un poco más con el segundo elemento de la Base de nuestro liderazgo personal – el primero gira en torno a nuestros Valores – que son nuestras Creencias.

El primer lugar, debemos aceptar la noción de que podemos modificar nuestras Creencias.

Acto de fe? Tal vez, pero sólo hasta que probamos hacerlo y verificamos que es posible.

De hecho, hay creencias que nos cierran el acceso a mundos de posibilidades y otras que las favorecen. Qué creencias tengo sobre la factibilidad de lograr cambios en mi ámbito laboral como líder? sobre mis posibilidades de influir en algún proceso específico? sobre la posibilidad de cambiar la relación con un equipo o una persona? …etc.  Las respuestas a estas preguntas serán el primer paso para luego formularme otras: hago evaluaciones generalizadas sobre personas, grupos, áreas,  situaciones?  Creo que hay cosas que siempre o nunca ocurren? En qué nivel está mi tolerancia a la frustración? Tengo algún pensamiento muy negativo, previendo que los resultados de tal acción serán catastróficos? Tengo demandas absolutistas, rígidas sobre mí, sobre otros, sobre la acción de determinados equipos o sectores?

La flexibilidad es la clave y sobre esto debemos trabajar, además de trabajar sobre el concepto de que las creencias se pueden modificar.

Por otra parte, si hay situaciones que me detonan emociones disfuncionales (ira, desesperanza, deseo de venganza, etc) o claros comportamientos disfuncionales (gritar, mentir, procrastinar, etc), prestar atención! Atrás hay alguna creencia que no me está siendo útil para lograr mis objetivos.

Y no sólo me condicionan a mí mismo: las creencias personales suelen consolidarse como creencias sociales y se convierten en profecías de autocumplimiento dentro de grupos y organizaciones.

El trabajo personal sobre los propios valores y creencias de todos los que tienen responsabilidad de liderazgo no es sólo interesante y revelador, abriéndonos a mundos que hasta ahora no parecían posibles para nosotros, sino que será un sostén fundamental en el liderazgo de otros.

 

 

 

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Con el sustento de la Sociología Clínica, analizamos la dimensión social de organizaciones, equipos y proyectos, contribuyendo a tomar decisiones sustentables a través de nuestros servicios de wellness, desarrollo de equipos y evaluación de impacto social.

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