El liderazgo revisitado

Hay muchas miradas distintas sobre el liderazgo a las que nos acercamos las personas que no nacimos con ese don.  Somos los que lo tenemos que trabajar con mucha consistencia y persistencia y lo hacemos movidos por el convencimiento de que hay algo ahí interesante para nosotros mismos y que producirá resultados interesantes también en los que lideramos.

Hablándoles a esa gente a las que no les vino “dada” esa maravillosa competencia, es que podemos empezar a considerar un marco de referencia para analizar cualquier proceso de cambio, cualquier proyecto o programa.

Estos requieren definir un rumbo estratégico:

  • Una base: el diagnóstico del que partimos, la situación a reforzar o modificar.
  • Una meta: nuestro objetivo que está enmarcado en nuestra visión, que es una descripción vibrante, atractiva y específica del futuro.
  • Los instrumentos: todas las acciones que en distintos niveles tendríamos que realizar para lograrlo.
  • La dirección: o propósito último que refleja cómo se extenderían los beneficios de lograr el objetivo a una dimensión mayor.

En todos los casos, hacer efectivo un proyecto nuevo, implementar un cambio, es complejo y todos sabemos que se presentan muchas dificultades. Estructuras, condiciones políticas, algunos jefes tal vez que no son lo que esperaríamos, la dilación en los cambios en otras instancias, modificación de rumbos…  Muchas veces nos sentimos víctimas de esas situaciones.  Y es ahí cuando realmente fracasamos. Tal vez mucho antes de darnos cuenta en los hechos.

Se necesitan líderes que contribuyan a que se concrete el proyecto,  para lo que será necesario que abracen esa meta y esa dirección. Se necesitan protagonistas. Y eso significa que los líderes tienen que encarnar ese proceso  de cambio tanto afuera como dentro de sí mismos.

Hay mucho para pensar sobre cómo pueden los líderes contribuir mejor a que la dinámica entre estos puntos del rumbo estratégico sea efectiva. Cómo hacer con nuestras fortalezas y limitaciones, con nuestro estado del ser de hoy desde nuestro lugar de trabajo?

En el desarrollo personal puede estar la clave que nos permita avanzar en ese mundo de opciones.

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Con el sustento de la Sociología Clínica, analizamos la dimensión social de organizaciones, equipos y proyectos, contribuyendo a tomar decisiones sustentables a través de nuestros servicios de wellness, desarrollo de equipos y evaluación de impacto social.

Nuestros objetivos son colaborar en el análisis de los problemas, dar apoyo en situaciones conflictivas, dejar capacidades instaladas y producir el cambio actitudinal necesario.

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